La ciudad del Vaticano es un microestado localizado dentro de la ciudad de Roma. Es el más pequeño del mundo, con una extensión aproximada de medio kilómetro cuadrado. A pesar de esto, se erige como uno de los estados más influyentes del orbe y uno de los más ricos. Tanto poder emana principalmente de su patrimonio, pues posee uno de los mayores conjuntos de tesoros artísticos del planeta.
Sus raíces
Centro mundial del catolicismo, el Vaticano es la sede de esta religión en cuya cúspide se encuentra al frente el Papa. Desde los albores del cristianismo en el siglo I d.c. la tumba de San Pedro se convirtió en un punto clave de peregrinación. En este lugar sagrado, donde el emperador Constantino en el año 326 mandó edificar una basílica, es el sitio en el que encontramos actualmente el Vaticano.
Durante toda la Edad Media hasta la Unificación Italiana en el 1870, el Vaticano fue la capital de los llamados Estados Pontificios que comprendían numerosos territorios de Italia. La institución papal no estuvo sin embargo exenta de conflictos. A finales del siglo XIV se produjo el llamado Cisma de occidente, en el cual la iglesia católica se escindió en dos, instalándose en Avignon un segundo papa, el anti-papa, al que se sumó un tercero poco después. La normalidad fue restablecida a partir de 1443, momento en que la sede papal volvió a Roma definitivamente. Sin embargo, la institución y la figura de los Papas estaban cada vez más dañadas. La codicia de muchos líderes eclesiásticos, los abusos de poder y el nepotismo, sumado al enriquecimiento y la falta de austeridad que demostraban los pontífices (pues se comportaban más como reyes que como referentes cristianos), obligó a que la cristiandad realizara una profunda autorreflexión que desembocó en la Contrarreforma de la segunda mitad del XVI.
| Papa Pío XI |
Las altas cotas de poder continuaron no obstante hasta la unificación italiana, momento en que los papas se consideraron prisioneros hasta que en 1929 se firmaron los acuerdos de Letrán entre Pío XI y Mussolini.
El Vaticano se constituye desde este momento como un estado independiente. En el contexto de la Italia fascista de Mussolini, la firma de este Tratado limó las asperezas que aún enfrentaban a la alta jerarquía eclesiástica con el estado italiano. Mussolini y sus fascios de combate vieron un aliado en la iglesia, que de forma recíproca aprovechó la oportunidad de conseguir recuperar parte del poder que le usurparon años atrás. A partir de este momento, el Estado del Vaticano se independiza, formando su propio ejército (la famosa guardia suiza), y con un banco propio. Actualmente, aunque no pertenece a la Unión Europea su moneda es el euro.
El Vaticano se constituye desde este momento como un estado independiente. En el contexto de la Italia fascista de Mussolini, la firma de este Tratado limó las asperezas que aún enfrentaban a la alta jerarquía eclesiástica con el estado italiano. Mussolini y sus fascios de combate vieron un aliado en la iglesia, que de forma recíproca aprovechó la oportunidad de conseguir recuperar parte del poder que le usurparon años atrás. A partir de este momento, el Estado del Vaticano se independiza, formando su propio ejército (la famosa guardia suiza), y con un banco propio. Actualmente, aunque no pertenece a la Unión Europea su moneda es el euro.
El Vaticano político
El estado del Vaticano es un ente político que se administra de forma independiente a la gestión propia del Vaticano como ente religioso.
Desde el punto de vista político, si nos retrotraemos a la historia medieval, el Vaticano y la iglesia católica han representado un poder fáctico junto a monarquías y noblezas. En la historia de Europa, la iglesia y el Vaticano han influido enormemente en decisiones que hoy conciernen “en teoría” exclusivamente a los gobernantes políticos. El Papado y la alta jerarquía eclesial han poseído a lo largo de siglos (y aún hoy mantiene) muchos poderes y privilegios en el plano de la política europea. Hasta hace apenas unos 200 años el Vaticano tenía sus propios tribunales de justicia y sus propios territorios. Aunque todo este poder actualmente ha disminuido, su influencia es aún fuerte, apoyando a diferentes gobiernos o partidos.
Desde el punto de vista político, si nos retrotraemos a la historia medieval, el Vaticano y la iglesia católica han representado un poder fáctico junto a monarquías y noblezas. En la historia de Europa, la iglesia y el Vaticano han influido enormemente en decisiones que hoy conciernen “en teoría” exclusivamente a los gobernantes políticos. El Papado y la alta jerarquía eclesial han poseído a lo largo de siglos (y aún hoy mantiene) muchos poderes y privilegios en el plano de la política europea. Hasta hace apenas unos 200 años el Vaticano tenía sus propios tribunales de justicia y sus propios territorios. Aunque todo este poder actualmente ha disminuido, su influencia es aún fuerte, apoyando a diferentes gobiernos o partidos.
Una de las razones principales que hoy permiten al Vaticano tener tanto poder es que la iglesia católica mantiene una extensa red mundial pues posee unos 400 millones de creyentes y multitud de instituciones por todo el mundo. Toda una gran red estructural repartida por casi todos los países y continentes.
Este entramado, compuesto por numerosas organizaciones religiosas, culturales y sociales, ejerce una influencia recíproca hacia la iglesia católica, pues toda la maquinaria religiosa está ligada al poder político.Dentro de su estructura ejecutiva podemos encontrar la Secretaría de Estado, el Colegio de Cardenales, y las Congregaciones.
Este entramado, compuesto por numerosas organizaciones religiosas, culturales y sociales, ejerce una influencia recíproca hacia la iglesia católica, pues toda la maquinaria religiosa está ligada al poder político.Dentro de su estructura ejecutiva podemos encontrar la Secretaría de Estado, el Colegio de Cardenales, y las Congregaciones.


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